Despacho de la Embajada de España en La Habana, firmado por el embajador Enrique Larroque el 7 de abril de 1982, remitiendo al Ministerio de Asuntos Exteriores un artículo del diario cubano "Granma" sobre un incidente en el juicio del 23-F. El artículo, firmado por José Gabriel Gumá en la sección "Hilo Directo", relata el escándalo protagonizado el 5 de abril por varios procesados: el teniente general Milans del Bosch, el capitán de navío Camilo Menéndez, el teniente coronel Mas y el comandante Pardo Zancada, quienes formaron una algarabía en pleno juicio tras escuchar a un testigo comparar a los militares que asaltaron el Congreso con secuestradores de aviones.
Milans del Bosch comenzó a gritar "me da asco y náuseas" y abandonó la sala seguido de otros procesados, haciendo caso omiso al presidente del tribunal. El artículo de Granma califica a los procesados con un tono muy duro, llamándolos "gorilas" y "antropoides cuartelarios".
Contenido del documento
729.1
Cltase esta referencia on la contestación
Subajada de Ospaia
La Habana, 7 de abril de 1982
IBEROAMERICA
HIREISTERIU
REGIS
O.I.D.
Asunto: Incidente en juicio 23 F.
13 ABR.
Num. 312
Excmo. Señor:
Adjunto remito a V.E. el suelto que en su Sección "Hilo Directo" publica hoy el diario "Granma" sobre el incidente protagonizado el pasado día 5 por algunos de los procesados en el juicio por el intento de golpe militar de 23 de febrero de 1981.
Dios guarde a V.E. muchos años.
EL EMBAJADOR DE ESPAÑA
DIRECCIÓN GENERAL DE POLÍTICA EXTERIOR
Enrique Larroque
Fecha
N.
EXCMO. SEÑOR MINISTRO DE ASUNTOS EXTERIORES.- MADRID
EMBAJADA DE ESPAÑA
ESP
HABANA
DE CA-4-P2
7.ARR1932
Aunque se vistan como seres humanos, gorilas se quedan. Un viejo refrán dice que "la mona aunque se vista de seda, mona se queda". Y los gorilas "hacen rehenes".
El generalillo, acostumbrado a dar órdenes y que no se resigna a su condición de enmarcado, comenzó a gritar: "me da asco y nauseas". Y, olvidando su situación judicial, abandonó la sala, seguido de sus compinches.
Los periódicos madrileños del martes informan ampliamente de un bochornoso e inadmisible espectáculo protagonizado el lunes por un grupo de connotados cabecillas del fallido golpe militar del 23 de febrero de 1981 en España.
Estos señores, el teniente general Milans del Bosch, el capitán de navío Camilo Menéndez, el teniente coronel Mas y el comandante Pardo Zancada, formaron una algarabía en pleno juicio que se les sigue en un alto tribunal militar por su participación en el abortado complot.
Milans del Bosch inició el “show" cuando se posesionó de este antropoide cuartelario un arrebato de histeria al escuchar que uno de los principales testigos establecía una similitud entre los militares que asaltaron el Congreso en su escalada para adueñarse del poder y los secuestradores.
Y es que los implicados en la fracasada asonada castrense, que suspiran por los viejos aires que ya no imponen la dirección de la brújula en el actual clima político español, aunque se vistan como seres humanos, gorilas se quedan.
José Gabriel Guma