El informe reproduce panfletos que afirmaban que el Rey dio órdenes escritas y firmadas a Milans del Bosch para el pronunciamiento, y que la operación incluía una oficina de Armada en el Hotel Palace con teléfono directo a la Zarzuela.
Resumen
Informe del CNI/CESID que documenta y analiza la campaña de rumores contra S.M. el Rey en relación con el 23-F.
El documento identifica dos motivaciones: disminuir la responsabilidad penal de los procesados y disponer de un argumento contra la Corona para futuros intentos. Recopila y describe sistemáticamente los principales rumores difundidos: que el Rey pactó con Armada en Baqueira durante las vacaciones navideñas; que forzó la dimisión de Suárez y preparó el golpe con Milans y Armada; que buscó la aprobación de Giscard y Helmut Schmidt antes de dar marcha atrás; que utilizó el plan para consolidar su figura como "salvador de la democracia"; que envió a sus hijos a Inglaterra como precaución; que la visita al País Vasco fue calculada para justificar el golpe; y que la frase del telegrama a Milans "ya no puedo volverme atrás" demuestra su implicación previa. El informe incluye como anexos varios panfletos difundidos en círculos de extrema derecha y militares, que narran versiones elaboradas de una supuesta conspiración orquestada por el Rey con Armada y Milans, presentando el golpe como una operación planificada desde la Zarzuela que el monarca habría abortado para salvar su trono traicionando a sus generales leales.
Contenido del documento
N/Rfa: C/DI3
Asunto.- Campaña contra S.M. el Rey en relación con el 23-F
La supuesta implicación de S.M. el Rey en los acontecimientos que tuvieron lugar el 23 de Febrero de 1981 responde, por una parte, al deseo de disminuir la responsabilidad penal de los procesados por aquellos hechos y, por otra, a la posibilidad de disponer de un argumento contra la Corona que haga posible un intento similar en el futuro.
Tanto por parte de los abogados defensores de los verdaderamente implicados, como entre los grupos políticos y círculos simpatizantes con la causa de aquellos, se ha manejado profusamente esta supuesta implicación de S.M. el Rey como razón primaria del intento de golpe de estado. Para ello se han tergiversado algunos hechos reales, se han interpretado de forma malintencionada otros y se han inventado acontecimientos que solo han existido en la mente de sus creadores.
Todo ello ha dado lugar a que desde los sectores interesados se hayan lanzado sucesivos rumores contra la Corona que, forzoso es reconocerlo, tuvieron algún éxito en los sectores de la derecha radical. Sobre las FAS, se ha tratado de imbuir de manera insistente la idea de que no era posible la intervención de dos Generales como MILANS y ARMADA sin conocimiento previo de Su Majestad.
Se ha pretendido por tanto demostrar que el Rey tenía conocimiento previo sobre los hechos que iban a producirse y para ello se han barajado, entre otros, los siguientes argumentos:
El Rey se puso de acuerdo con ARMADA en BAQUEIRA durante las vacaciones navideñas. Ultimaron los detalles de la caída del Presidente Suárez y el General informó a Su Majestad del punto de vista del PSOE, que conocía tras la comida de Lérida. Después ARMADA viajó a Valencia y allí concretó "la forma de hacerlo" con el General MILANS DEL BOSCH.
El Rey, junto con algunos Generales, forzó la dimisión de Suárez y preparó el golpe en connivencia con los Generales MILANS DEL BOSCH y ARMADA. Al no recibir la aprobación que esperaba por parte de GISCARD y HELMUNT SMITD, traicionó a sus Generales para salvar su trono. El hecho de que Tejero no aceptara el avión que se le ofreció complicó la situación.
En la misma línea que el anterior, se ha dicho también que fue D. Juan de Borbón quien convenció a su hijo de que diera marcha atrás.
El Rey conoció de algún modo el Plan de MILANS y TEJERO y trató de utilizarlo para consolidar su figura. Para ello empleó a ARMADA, a quien luego desautorizó (tal vez de previo acuerdo), y él quedó ante los partidos políticos como "el salvador de la Constitución y de la democracia".
La visita del Rey al País Vasco, donde era seguro que se iban a producir incidentes (otros dicen que estuvieron preparados), tenía por objeto poner de manifiesto lo caótico de la situación y, por lo tanto, justificar el inminente golpe de estado. Las serenas palabras de S.M. en la Casa de Juntas de Guernica no hubieran sido posibles de no haberlas llevado previamente preparadas porque sabía lo que iba a pasar.
La prueba de que el Rey conocía los hechos que iban a producirse es que envió a sus hijos a Inglaterra. Cuando el Rey se enteró de que el Congreso había sido asaltado, lo primero que preguntó fue si había movido la División Acorazada, lo que significa que esperaba la intervención de esta Unidad.
El Rey tenía preparado un avión para salir de España si los hechos no salían bien. La frase de su telegrama al General Milans del Bosch "ya no puedo volverme atrás" ha sido interpretada como la prueba de retroceso del Rey y del abandono de sus Generales.
Ha sido también tergiversado el mensaje a ARMADA de que lo que hiciera sería "a título personal". Posteriormente se ha pretendido también que el retraso en la vista oral del proceso, e incluso su posible no celebración, ha sido debida a presiones de S.M. el Rey, a quien no interesa que se esclarezcan los hechos.
Se acompañan fotocopias de algunos de los panfletos más significativos que han dado lugar a la creación de los bulos anteriores.
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SOBRE LOS HECHOS OCURRIDOS EN EL 23 DE FEBRERO DE 1981 EN MADRID
Ante la situación de ingobernabilidad del país, el Rey decide cambiar de Presidente de Gobierno al margen de la Constitución, puesto que no tiene poderes para ello. Llama a Suárez al Palacio de la Zarzuela, y al ser introducido en su presencia, se enlentece la comunicación telefónica y en ese momento los Generales conminan a Adolfo Suárez para que presente su dimisión en vista de su incapacidad para gobernar. El Sr. Suárez afirma estéticamente que ha sido elegido por el pueblo y que solo éste le obligará a dimitir.
El Teniente General Merry Gordon (Sevilla), saca una ce su Majestad sonriente, entra en la conversación como si nada hubiera ocurrido, ofreciendo tras esto al Sr. Suárez su dimisión.
En el Palacio de la Zarzuela, se proyecta una operación posterior a la dimisión del Presidente, consistente en lo siguiente: Un Jefe del Ejército de probada capacidad, tomaría el parlamento y éste sería el estímulo que provocaría la reacción de los Capitanes Generales de ocho Regiones Militares.
Este Golpe Militar tendría dos posibles soluciones: La primera sería el triunfo del golpe militar y la consiguiente formación de un Gobierno de Salvación Nacional, presidido por un General. La segunda solución sería el fracaso del golpe y acto seguido, la depuración del Ejército, aprovechando el golpe de los Generales, para tratar de desmoronar la verdadera Organización operativa militar organizada a nivel inferior a Coronel.
Efectivamente se conecta con el Teniente Coronel Tejero. A Tejero se le utiliza sin decirle claramente las posibilidades de la acción conjunta. Tejero, como bien es conocido, realiza una operación perfecta por su precisión y su carácter absolutamente incruento de la toma del Congreso de los Diputados.
El General Milans del Bosch, declara el estado de excepción. El General Armada, segundo Jefe de Estado Mayor, mediante claves convenidas, entra en el Congreso con la misión previa de constituir un Gobierno de Salvación Nacional.
Curiosamente, los hijos de los Reyes de España, salen del colegio una hora antes de lo normal, y se dirigen con la Reina a Barajas, y salen para Londres.
El Rey llama a los Sres. Giscard d'Estaing y Schmidt. Los dos consultados se indignan y le dicen al Rey que ha de paralizar inmediatamente el golpe militar, pues de lo contrario el ejemplo puede cundir y provocar golpes análogos en Italia, Francia.
Entonces su Majestad decide traicionar a los militares monárquicos Armada y Milans del Bosch, para salvar su propio trono. Apresuradamente llama telefónicamente al General Milans del Bosch y le ordena que haga volver a la tropa a sus cuarteles. También llama al General Armada, para que convenza a Tejero de que se entregue, considerando fracasada la operación.
Los dos generales más monárquicos que españoles frente al enemigo, y naturalmente el heroico Teniente Coronel, Tejero, sucumbe abandonando por los que le traicionaron.
Mientras tanto, en la guarnición de Madrid, se han reunido los Generales Juste, Jefe de la Acorazada, y Torres Rojas (anterior Jefe destinado hace un año), a los coroneles y deciden que se produce el Golpe en el Congreso.
Efectivamente, a las seis treinta horas de la tarde, los coroneles empiezan a sacar sus regimientos. El Capitán General de Madrid, en contacto con la Zarzuela, les da órdenes de esperar y posteriormente de regresar a sus cuarteles; se produce una situación de tensión, porque no quieren obedecer esta orden, considerando como una traición a la palabra empeñada. El Coronel del Regimiento de Caballería ocupa Tve, dando la orden de emitir masiva militar solamente, pero una hora más tarde, recibe la orden del Capitán General mediante una llamada telefónica del Rey ordenándole a abandonar.
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INTENTO DE LIQUIDACIÓN DEL ACTUAL SISTEMA POLÍTICO
Con la ayuda de algunos miembros del Ejército y un Jefe de la Marina, la ocupación finalizó el día 24 a mediodía, sin que se produjera en toda España el más leve rasguño o perdona alguna. A finales del mes de diciembre, los servicios de información del Estado detectaron la preparación de un pronunciamiento, que contaba con la práctica totalidad de las Capitanías Generales.
La intención del Ejército era proceder a la disolución de las Cortes Generales, derogar la actual Constitución y formar un Gobierno Militar que ejerciera el poder, respetando la figura del Rey, quien continuaría ostentando la Jefatura del Estado. Este Gobierno Militar que pretendía ejercer el poder, queriendo corregir los destinos de la Nación, haría frente al terrorismo separatista, terminaría el actual proceso autonómico, liquidaría la invasión de drogas, pornografía, bandas mafiosas que operan impunemente en España y, terminado su cometido, daría paso a la formación de un Gobierno de civiles y al redactado de una nueva Constitución más acorde con la idiosincrasia del pueblo español.
Conocidas las intenciones de los altos mandos de los Ejércitos, el Rey decidió abortar este plan, previsto en un principio para el día 21 de marzo, y para ello actuó de la siguiente forma:
1.- El general Armada, militar que fue preceptor del Rey desde la llegada del mismo a España a los 14 años, y primer jefe de su Casa, tenía un papel de escasa importancia en la escala de mando, a la segunda Jefatura del Estado Mayor, con lo que se ponía en sus manos relaciones directísimas con todos los Capitanes Generales y con los Jefes de las Divisiones de élite del Ejército.
2.- El general Armada, aristócrata, es de una lealtad al Rey absoluta, hasta el punto de que cualquier opinión de este general en el orden político, era garantía de responder a los más exactos deseos del Rey.
3.- Colocado el general Armada en un puesto clave, se debían de producir o provocar más situaciones que propiciaran la operación.
4.- El Rey pidió a Adolfo Suárez en diciembre que presentara su dimisión como Presidente del Gobierno, a lo que este se resistió y el Rey le obligó. La dimisión de Suárez tenía por objeto crear un "vacío de poder" y colocaba en manos del Rey el iniciar una ronda de consultas para el nombramiento de nuevo Presidente.
5.- Inmediatamente después de la dimisión de Suárez y en el momento que fuera más inoportuno, el Rey se trasladaría, como así hizo, a Vascongadas, sabedor de la actitud que a buen seguro adoptarían los partidos que dan soporte a ETA, y en la Casa de Juntas de Guernica los diputados de Herri Batasuna hicieron exactamente lo que se esperaba de ellos y atacaron duramente al Jefe del Estado español, con lo que se lograba otro objetivo, prestigiar la figura personal del Rey y sensibilizar e irritar aún más al Ejército. Que los logros hechos eran esperados lo demuestra el texto escrito del Rey en respuesta a estos incidentes.
6.- El Rey no lograría la mayoría absoluta, dejando abierta la posibilidad de que un sector de contestara su candidatura, dando de esta forma la sensación de falta de un Presidente con respaldo, y por tanto sin posibilidades de gobernar, sensación que se venía buscando durante toda la operación para facilitar el golpe.
7.- La situación de vacío de poder ya estaba conseguida, y solo faltaba provocar el aborto.
8.- El general Armada habló en nombre del Rey al general Milans del Bosch, militar muy profesional, patriota y de absoluta lealtad a la Corona, y le dijo: "El Rey lo quiere así". Dicho por Armada, nadie podía dudarlo.
9.- Milans del Bosch necesitaba contar con un hombre idóneo para proceder a la ocupación del Congreso. El designado fue el Teniente Coronel D. Antonio Tejero, residente en Madrid, responsable de unidades de la Guardia Civil, fuerzas idóneas para la ocupación de un lugar cerrado, habituadas al diario manejo de armas, y además hombre muy popular y con grandes simpatías por su protagonismo en la operación "Galaxia".
10.- El general Armada sabía perfectamente que Milans del Bosch es un hombre de honor y que en el caso de que saliera mal la operación, además de contar con la protección, Milans del Bosch no cometería la bajeza de denunciarle. Solo Armada, Milans del Bosch y Tejero conocían el santo y seña para entrar en las Cortes.
11.- Puesta en marcha la operación ordenada por el Rey, un capitán de la Guardia Civil inmediatamente después de ocupar el Congreso se dirige a los diputados, y les dice que un militar en media hora se dirigirá a los diputados y les informará de lo que se tiene que hacer. Nadie sabe quién es ese militar, ni tan siquiera el propio Tejero.
12.- Al producirse el asalto al Congreso, el general Armada está despachando con el general Gabeiras, primer Jefe de Estado Mayor. Armada comete el primer error. Diplomáticamente intenta convencer a Gabeiras de la oportunidad de sumarse al pronunciamiento. Gabeiras ordena a Armada que conecte con el general de la Guardia Civil y el de la Policía Nacional inmediatamente. Mientras Armada sale a reunirse con estos generales, Gabeiras llama a la Zarzuela y el Rey desautoriza a Armada y exige a Gabeiras que cese el orden constitucional.
13.- Los generales Armada, Aramburu Topete y Santamaría se dirigen al Congreso y hablan con Tejero, los otros generales empiezan a sospechar.
14.- Cuando el Rey tiene conocimiento de la ocupación efectiva del Congreso, culmina el atentado al orden constitucional y nombra inmediatamente un gobierno provisional formado por los subsecretarios de los distintos ministerios, encomendando a la Junta de Generales que se haga cargo de mantener el orden y actúe a las órdenes de este gobierno en funciones. La postura inflexible del Rey desconcierta a Milans del Bosch, que acata las órdenes y retira las tropas. Asimismo, el resto de la situación queda controlada. El Rey es el salvador de la democracia, de la Constitución... y de los políticos.
El Rey ha dejado de ser el sucesor de Franco y se ha convertido en unas horas en el árbitro de la situación, ha demostrado ser el Jefe del Estado y los Ejércitos, el garante del orden constitucional y quien hace posible la existencia y la propia vida de los políticos.
15.- Queda un problema; al Teniente Coronel Tejero se le propone huir en un avión y 3 millones de pesetas, pero se equivocan de hombre, responde que no acepta el ofrecimiento porque se marea. El día 24 a mediodía, con perfecto orden, evacua el Congreso, asume para sí toda la responsabilidad, saluda uno a uno a sus oficiales, clases y tropa y se entrega.
16.- Los partidos políticos acuden presurosos y sumisos ante el Rey y este les lee la cartilla. A los cuatro días acude a la Academia Militar de Zaragoza a pedir acatamiento y disciplina al Ejército. Televisión retransmitió el acto y se apreciaron los rostros de los militares, un gesto serio, de rabia contenida, en particular en los oficiales y jefes de la Guardia Civil.
En resumen, una magistral operación llevada a cabo por el Rey, que le permitió abortar un pronunciamiento militar que hubiera puesto en peligro su Corona, aunque para ello haya tenido que sacrificar a varios generales que le eran ciegamente leales. Es evidente que el Rey ha sabido conjurar un inminente peligro para el país con una gran habilidad y dentro del mejor estilo borbónico.
El entusiasmo y decisión del esperado y que en la mayoría de Capitanías Generales sacaran los tanques a la calle, con lo que tampoco hubiera perdido nada, puesto que los grandes protagonistas del pronunciamiento hubieran sido sus dos más leales hombres, los generales Armada y Milans del Bosch.
En diversas ocasiones nosotros habíamos analizado la posibilidad de que se produjera un golpe de estado militar y siempre habíamos dicho que se daría en dos fases, la primera que terminaría en fracaso y la segunda que sería definitiva. Nos reafirmamos en esta opinión y es por ello que debemos estar preparados y analizar seriamente la posibilidad de una dictadura militar en España en un futuro no muy lejano, teniendo en cuenta que si bien la única forma de detener el proceso de descomposición nacional actual, de ruina económica, de miseria de los trabajadores, de postración y humillación en lo internacional, podría ser un Gobierno Militar.
La experiencia del bloqueo de comunicaciones, la posibilidad de precipitaciones o de acciones espontáneas en alguna provincia, que hubieran puesto en peligro la existencia de nuestra organización, nos lleva a plantearnos seriamente un plan completo para saber la mejor forma de actuación cuando vuelva a presentarse la situación definitiva. En Alcalá de Henares, un patriota y hombre de honor, movido no por la política, sino por un juramento de fidelidad a España, espera un Consejo de Guerra y no podemos olvidarlo.
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El f do Fnero de l.gSi, el Rey, invernando en BcUEIRA EEREr, Ilan5 al General ARMADA, entonces Gobernador Militar de LERIDA y Jefe de la División de Montaña, para que fuese a hablar con él. Así lo hizo el General y permaneciendo dos días en BiquriRn manteniendo conversaciones en contacto con el General MILANS DEL Roscil, pues era el que había elegido para futuro JEFE DEL GOBIERNO, deseaba organizar el GOLPE con el resto de los CAPITANES GENERALES.
El General ARMADA, antes de hablar con MILANS durante esos días de estancia en EAjuc se realizase el pronunciamiento, manifestó que fue firmado por D. Juan Carlos. La fecha se fijó en principio para el 11 de Marzo.
SHaDA viaja a Valencia a proponerle a MILANS todo el asunto, este no acepta por decírselo mientras no tenga órdenes más concretas. Ante esta circunstancia, el Rey da las órdenes para escribirse de acuerdo con todas las Capitanías Generales. Acepta el General MILANS estas órdenes y pone en marcha la operación.
Se toma el Palacio de la Moncloa para cubrir al Gobierno en pleno, aprovechando el consenso inictros del día 20 de Marzo. Se elige al Teniente Coronel Tejero como el líder por su preparación y seriedad para esta operación y tanto el Rey como MILANS aprueban esta elección.
El Rey ordena a ARMADA que establezca una oficina con una "suite" del Hotel Palace de Madrid, con teléfono directo con La Zarzuela y Capitanía de Valencia con el fin de mantener discreción al Rey con MILANS.
El Presidente Suárez se entera del asunto y se apresura a dimitir, por lo que se produce la investidura de Calvo Sotelo y entonces MILANS ve la conveniencia de adelantar el golpe y solicita al Congreso que se reúna en la Moncloa con objeto de coger dentro al Gobierno a la totalidad de los Parlamentarios, por ello se eligió el 23 de Febrero, fecha aprobada tanto el Rey como MILANS del PSOE, y todo se pone en marcha.
Mientras tanto, MILANS con las órdenes del Rey en sus manos, pone de acuerdo a todos los Capitanes Generales y les fija las horas de ese día en que paulatinamente se irían levantando, declarando el Estado de Guerra en las distintas Regiones Militares. En Canarias se dan las órdenes para que en una operación se presenten dos banderas.
Se toma el Congreso y MILANS ya dando las noticias al Gobierno y Parlamentarios de las decisiones militares que se debían levantar de acuerdo con el plan previsto por el Rey.
MILANS habla con MILANS y le pide la lista del nombramiento que él ha de presidir provisionalmente y una vez en su poder, MILANS se la pregunta al Rey para que firme los nombramientos de los Ministros y la disolución del Congreso y del Senado. Una vez hecho esto, se presenta en el Congreso para continuar con el Gobierno y Diputados.
El Rey no acepta el Gobierno propuesto por el General MILANS, pues lo que quiere Carrillo y Franco, bajo la Presidencia de MILANS DEL PSOE. Rápidamente MILANS se niega por no querer presidir un Gobierno del que forman parte marxistas y desconvoca el alzamiento al resto de las Capitanías Generales que no llevan más que los que vencieron en la Guerra de Liberación.
ARMADA al mismo tiempo se lo comunica al Teniente Coronel Tejero, en el Congreso, quien también se niega rotundamente y asume la responsabilidad que le corresponde. Es entonces cuando ARMADA se lo comunica al Rey y este le dice a ARMADA que ordene a TEJERO que abandone todo y que se marche al extranjero en un avión que le ponen en GETAFE. TEJERO responde que no son terroristas y se niega como hombre de honor y responsable de sus actos y pone las consabidas condiciones para entregarse.
EL PRESTO IA ESCONCCIDO.
He sabido que en una reunión del CONSEJO SUPERIOR DEL EJÉRCITO a la que asistió Suárez días antes de su dimisión, el Rey a presión de los Capitanes Generales le pide que presentara la dimisión a lo que se opuso rotundamente, pese a que S.M., le dio una serie de razones que le habían presentado anteriormente los Capitanes Generales.
El Rey recapitulará y al volver le contestará. A la calidad del Rey, el Teniente General Merry saca la pistola y la puso encima de la mesa mientras preguntaba: "¿Esta es suficiente razón?". El Señor Presidente palideció y sin decir palabra, a la entrada del Rey que parece ser lo hizo descompuesto, vociferándole que tenía que dimitir, a lo que contestó que ya había tomado una decisión, decisión que debía estar alineada por lo que antes hemos visto, pues caso contrario se habría montado un firme ante cualquier potencia en el Gobierno.