El informe describe pintadas en instalaciones militares con mensajes como "EL REY A DECLARAR" y "EJÉRCITO DESPIERTA" y advierte que la figura del Rey sufre deterioro personal y profesional dentro de las FAS.
Resumen
Documento clasificado como SECRETO, fechado el 12 de diciembre de 1981, que contiene un análisis de los índices de subversión en las Fuerzas Armadas españolas y una propuesta de acción. El informe describe una fase inicial de descontento con envío de panfletos, pintadas como "EL REY A DECLARAR" o "EJÉRCITO DESPIERTA", descrédito del Gobierno y del Rey, actitudes irrespetuosas hacia los mandos y resistencia pasiva.
Analiza cómo la llegada de la Monarquía fue aceptada inicialmente como deseo de Franco, pero el descrédito político, el terrorismo, la crisis económica y las exaltaciones separatistas generaron desconfianza creciente a partir de 1980. Señala que tras el 23-F se produjo una evaluación permanente de la fidelidad de los militares y que la figura del Rey sufre deterioro.
La propuesta establece como objetivo principal evitar que el Rey asuma el control permanente del Ejército, elevar su liderazgo, revaluar el mando profesional y fomentar la obediencia al Gobierno. Propone seleccionar líderes militares con un perfil específico (experiencia operativa, sin afinidades políticas, católicos, condecorados) y líneas de actuación que incluyen contrarrestar campañas antimilitares en prensa y multiplicar las oportunidades operativas.
Contenido del documento
SECRETO
ÍNDICES DE SUBVERSIÓN EN LAS FAS.
FASE INICIAL.
Grupos políticos que aumentan su actividad.
Componentes de las FAs.
- Envío de cartas y panfletos subversivos.
DESAFÍO A LA AUTORIDAD.
Mutilación de posters o postergación de retratos oficiales.
Mensajes críticos escritos en las paredes, como: (EL REY A DECLARAR; EJÉRCITO DESPIERTA - CONO; etc.).
- El Gobierno es maliciosamente desacreditado y ridiculizado, al igual que S.M.
- Críticas destructivas contra figuras destacadas de las FAs. (incompetencia, politización, moralidad, etc.).
Exhibición de actitudes irrespetuosas e insolentes hacia los mandos.
- Discutir abiertamente las órdenes recibidas.
- Resistencia pasiva al cumplimiento de lo dispuesto.
ÍNDICES DE INTIMIDACIÓN.
Amenazas escritas.
- Artículos publicados en prensa, criticando y desacreditando mandos en el cumplimiento de sus funciones.
FASE ACTIVA.
Reuniones tumultuosas.
- Manifiestos firmados con identificación de personal.
SECRETO
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F.A.S.
PROPUESTA DE ACCIÓN
INTRODUCCIÓN
Las FAs. constituyen una institución clave tanto en paz como en guerra dentro del Estado Español y por ello, el Gobierno debe velar por su respeto y confianza. Estas acciones fortalecen la imagen de la institución y garantizan la confianza y ciega obediencia de los Ejércitos en su misión de defender la soberanía e independencia de la Patria, la integridad territorial y el ordenamiento constitucional.
Al no haberse prestado la atención debida a esas necesidades de las FAs., han surgido discrepancias internas, recelos y desconfianzas que comienzan a distanciar peligrosamente a los mandos militares de la clase política y del espíritu constitucional. Y en el seno de las propias FAs., cada día es más patente la desconfianza mutua entre sus miembros.
En el trabajo que se adjunta, se analiza brevemente la situación, se determinan objetivos generales a alcanzar y se señalan esquemas de líneas de acción, para ser desarrollados en caso de aprobación.
12 de Diciembre de 1981
SECRETO
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F.A.S.
PROPUESTA DE ACCIÓN
I. ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN
- La llegada de la Monarquía fue percibida por las FAs. con expectación y aceptada por considerarla, entre otras cosas, como uno de los deseos de Franco, expresados en su testamento.
Una gran mayoría estuvo dispuesta a servir al nuevo Régimen con total lealtad, porque la obediencia en este caso se convertía en un tributo a la memoria de su líder indiscutido.
- El comportamiento del Rey coadyuvó, en los primeros meses, a fogados en la escala de valores personales.
- El descrédito de los líderes políticos, el ataque a determinados valores morales, la inseguridad ciudadana, el terrorismo, la crisis económica - con paro creciente - y las exaltaciones separatistas han causado una profunda preocupación en los Mandos de las FAs., que empiezan a manifestar su desconfianza en el Gobierno.
- Puede asegurarse que 1980 representa una verdadera frontera entre la credibilidad en el nuevo régimen y la desconfianza mencionada.
- Los hechos del 23 F. evidencian desde la perspectiva de cada ciudadano, la interpretación de dicha falta de credibilidad. En las FAs. ello supuso la elección entre la disciplina y el honor. Lamentable elección alimentada desde los progolpistas y la prensa en general.
El Gobierno Calvo Sotelo alcanza una imagen positiva entre los mandos de las FAs. por su lucha contra el terrorismo, intento de control autonómico y esfuerzos para hacer frente a la crisis económica y al paro. Sin embargo, para todos los miembros de las FAs. comenzó una etapa de evaluación permanente de su fidelidad a la línea de mando.
SECRETO
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- Con motivo de los hechos producidos el 23 F., apareció un movimiento de valoración de los miembros de las FAs. que de forma explícita o tácita fueron calificados por la prensa.
En todos los niveles se ha percibido esta actuación como una evaluación permanente de su fidelidad a la línea de mando y de la disciplina, generalizando una sensación de falta de apoyo o distanciamiento del pueblo a través de la acción de los medios de comunicación. Cada medio la ha tratado de hacer una interpretación de acuerdo con su ideología, proyectando la actitud de personas en un movimiento de afecto o desafecto entre el pueblo y el Ejército.
- Existen percepciones sobre la desconfianza del Gobierno hacia algunos miembros o grupos de las FAs. Quizás esas percepciones han sido transmitidas inconscientemente a los periodistas por algunos políticos, quienes han actuado, posteriormente, con escaso rigor.
En cualquier caso se abre un proceso de valoración subjetiva de conductas o hechos rutinarios que, por su propio realce o calificación ideológica, permite aumentar la sensación de desconfianza. Por otra parte, la interpretación obsesiva de esos hechos por parte de la opinión militar, perjudica la propia imagen de la prensa.
En resumen, el sensacionalismo de los medios ha llegado a interpretarse como campaña premeditada de desprestigio.
- Así, cada ciudadano, y sobre todo cada militar, empieza a realizar interpretaciones de cada sector ideológico. De nuevo la prensa coadyuva a las percepciones; hasta el punto, de no dar el adecuado valor a la represión de los delitos terroristas o limitaciones a manifestantes en la evidente provocación provocada por los manifestantes del 23 N.
- Empieza a consolidarse la idea de que el mando en las FAs. es más una consecuencia de la habilidad política que de aptitudes profesionales propias de la milicia.
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3-
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- No extraña encontrar pequeñas reticencias, oposiciones administrativas, comentarios y todo tipo de iniciativas de oposición a la línea de mando como testimonios de resistencia que, simbólicamente, representan signos externos de valoración de las fuerzas inmovilistas.
- En el límite de esa línea de mando, la figura del Rey sufre un deterioro personal y profesional. Y ello es consecuencia de su actuación sustitutoria de una posición de liderazgo en las propias FAs. Es imprescindible lograr, cuanto antes, un grupo de Jefes de prestigio capaces de ser aceptados desde el propio Ejército, al margen de la opinión que merezcan en el ámbito civil.
- Dichos líderes militares deben responder al siguiente perfil:
Militares de experiencia operativa.
Sin afinidades políticas.
Reconocidos por su valor y condecorados.
De contacto fácil a niveles medios de la línea de mando.
Respaldados internacionalmente.
Católicos con evidencias.
Con experiencia de contacto con los medios de comunicación.
Buenos conocedores de métodos de dirección por objetivos.
Capaces, por dotes de mando extrovertido, de mantener el contacto a niveles inferiores para conocer inquietudes y necesidades.
Capaces de vincularse personal y familiarmente con ámbitos civiles de la sociedad.
SECRETO
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II. PROPUESTA PARA UN OBJETIVO DE TRABAJO.
La sociedad y los medios de comunicación perciben la situación anterior, y se pronuncian sobre ella, generando imágenes aisladas y participativas a tres niveles:
- EL GOBIERNO
- LAS FUERZAS ARMADAS.
Y, por inducción:
- EL REY.
El objetivo principal a conseguir, debe ser, a nuestro juicio, el siguiente:
EVITAR QUE EL REY ASUMA EL CONTROL PERMANENTE DEL EJÉRCITO, ELEVANDO SU LIDERAZGO. REVALUAR EL MANDO PROFESIONAL, FOMENTAR LA IDEA DE QUE EL EJÉRCITO, CON ABSOLUTA LEALTAD AL REY, RESPETA LA CONSTITUCIÓN Y OBEDECE AL GOBIERNO.
Para alcanzar ese objetivo principal, se necesita formular un programa de acción que ofrezca "FUTURO" para que sea aceptado y apoyado por unanimidad por los componentes de las FAs.
A nuestro juicio, ese programa de acción debe hacer viable el camino que permita alcanzar previamente los objetivos secundarios siguientes:
- MANDOS MILITARES SIN PERSONALIDAD POLÍTICA, ACEPTACIÓN PROFESIONAL E INICIATIVA PERMANENTE EN UN IDEAL DE PERFECCIONAMIENTO DE LA LABOR OPERATIVA.
- ATENCIÓN PERMANENTE A LAS PRÁCTICAS PERTURBADORAS DE LA IMAGEN MILITAR POR ALGUNOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y REACCIÓN CONTRA ELLAS.
NO EN LA REVALUACIÓN DE LOS SENTIMIENTOS ESPAÑOLES.
MULTIPLICAR LAS OPORTUNIDADES OPERATIVAS DE CONTACTO ENTRE JEFES Y OFICIALES. MAXIMIZAR LAS ACTIVIDADES MILITARES.
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- ACELERAR LOS PROGRAMAS DE MODERNIZACIÓN EN CURSO, PROCURANDO INICIAR UN PROCESO DE EVALUACIÓN DE LA CAPACIDAD PROFESIONAL DE TODOS LOS JEFES, PREVINIENDO UNA ESCALA OBJETIVA PARA LA COBERTURA DE PUESTOS DE MANDO.
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III. LÍNEAS GENERALES DE ACTUACIÓN.
A título indicativo y como continuación de las propuestas de objetivos anteriores, proponemos los siguientes extremos:
- Diseñar un programa específico de actuaciones y manifestaciones de los Altos Mandos del Ejército y del órgano más representativo del mismo: la JUJEM.
- Provocar reacciones personales de algunos firmantes del manifiesto sobre su intencionalidad en la firma del mismo, que no dejen duda sobre su disciplina a la línea de mando.
- Diseñar un pronunciamiento clarificador por parte del Gobierno, priorizado y encuadradas en UCD, sobre lo que dicho régimen significa en convivencia la descalificación permanente de situaciones o personas con adjetivaciones peyorativas.
Potenciar la actuación de un órgano especializado, en el seno del Ministerio de Defensa, para responder objetiva y adecuadamente sobre los miembros de las FAs. o sobre sus colectivos, que puedan afectar a su imagen pública.
- Publicación de un resumen cronológico de reproducciones periodísticas que pongan en evidencia determinadas obsesiones anti militares en algunos medios de información. Bajo el título de "la noticia en la prensa" podrán ponerse de manifiesto estilos y formas de incidir sobre la población que, objetivamente, perjudican a la institución militar.
- Intensificar las acciones de acercamiento de las FAs. con el pueblo que lleven a un profundo conocimiento mutuo.
Minimizar la trascendencia pública del comunicado y revaluar la responsabilidad de los medios de comunicación en la interpretación del manifiesto para no poner en evidencia las intenciones contra las que se ha producido el mismo.
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